La sostenibilidad de los envases ya no es únicamente una cuestión ambiental. También influye de manera directa en la percepción de los productos y en las decisiones de los consumidores.
Según los datos del Barómetro de Sostenibilidad 2026 de AECOC, el 40 % de los consumidores afirma haber dejado de comprar algún producto por considerar que su envase no era sostenible. Además, siete de cada diez reconocen que el tipo de envase influye en su elección.
Los consumidores demandan también menos embalaje, materiales reciclados o reciclables y una información más clara que facilite la correcta separación de los residuos.
Este cambio refuerza un principio que será cada vez más importante: la sostenibilidad de un envase debe contemplarse durante todo su ciclo de vida.
Diseño, materiales, recogida, selección y reciclaje forman parte de una misma cadena. Mejorar cada una de estas fases será determinante para avanzar hacia un modelo en el que los materiales puedan mantenerse durante más tiempo dentro del ciclo productivo.



