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El pasado 12 de agosto entró en aplicación el nuevo Reglamento europeo de envases y residuos de envases (PPWR). No todo cambia a la vez: algunas obligaciones ya son exigibles y otras, como el fin de ciertas monodosis en hostelería y hoteles, llegarán en 2030. Repasamos qué implica cada fecha y qué papel juegan las plantas de selección en medio de ese calendario.

El 12 de agosto empezó a aplicarse el PPWR

El Reglamento (UE) 2025/40, conocido como PPWR (Packaging and Packaging Waste Regulation), sustituye a la anterior directiva europea de envases y es de aplicación directa en los 27 Estados miembros. El 12 de agosto de 2026 entraron en vigor sus primeras obligaciones, mientras que otras se activarán de forma escalonada hasta 2030.

Lo que ya es exigible

Desde esa fecha, cualquier envase puesto en el mercado europeo necesita una declaración de conformidad que acredite el cumplimiento de los requisitos de sostenibilidad del reglamento. También entran en vigor límites más estrictos a determinadas sustancias: los envases en contacto con alimentos no pueden superar 25 ppb de PFAS por sustancia individual (250 ppb en conjunto), y se fija un límite combinado de 100 mg/kg para plomo, cadmio, mercurio y cromo hexavalente. Además, se prohíben los diseños engañosos —dobles paredes o falsos fondos— que hagan parecer un envase más lleno de lo que está.

El caso de las cápsulas de café

Uno de los cambios más comentados estos días es el de las cápsulas de café. El PPWR amplía la definición legal de «envase» e incluye ahora las cápsulas rígidas y las monodosis que se ablandan al usarse, tengan o no restos de producto. Es decir: desde el 12 de agosto, una cápsula usada es, legalmente, un envase en toda la Unión Europea.

Ahora bien, que lo sea sobre el papel no significa que ya pueda depositarse sin más en el contenedor amarillo en cualquier municipio español. El reto está en las plantas: el pequeño tamaño de las cápsulas y la mezcla de aluminio o plástico con restos húmedos de café dificultan su clasificación automática, y no todas las líneas cuentan todavía con la tecnología óptica y de inteligencia artificial necesaria para separarlas correctamente. Hasta que los ayuntamientos actualicen sus instrucciones de separación, los canales específicos de recogida —como los puntos habilitados en supermercados— siguen siendo la vía más fiable.

Lo que llegará en 2030

El reglamento también fija el horizonte a más largo plazo. A partir de 2030, los hoteles no podrán ofrecer monodosis desechables de gel, champú o jabón: deberán sustituirlas por dispensadores rellenables u otros formatos reutilizables. Ese mismo año dejarán de utilizarse los envases de plástico de un solo uso con dosis individuales de salsas, azúcar o condimentos en el sector HORECA, salvo en comida para llevar, hospitales y residencias.

Un calendario que las plantas ya deben tener en el radar

Para las plantas de selección y recuperación de envases, este calendario escalonado significa anticiparse: revisar qué materiales nuevos empezarán a llegar a sus líneas, valorar inversiones en tecnología de clasificación y mantener una interlocución constante con ayuntamientos y sistemas colectivos sobre cómo y cuándo actualizar las instrucciones de separación ciudadana. Desde ASPLARSEM seguimos de cerca cada fase de esta transición para trasladarla a nuestras empresas asociadas con la máxima claridad.

Puede ampliarse esta información en los artículos «La nueva normativa europea de envases abre una nueva etapa para el sector» y «¿Qué ocurre con un envase después de utilizarlo?» en este portal. Como fuentes externas, puede consultarse el resumen oficial del Reglamento (UE) 2025/40 en EUR-Lex.