Hoy es festivo en muchos sitios y seguro que más de uno haréis una excursión al campo…
Recuerda: todo lo que llevas contigo, vuelve contigo (y al contenedor correcto) Cuidemos nuestros espacios naturales


Hoy es festivo en muchos sitios y seguro que más de uno haréis una excursión al campo…
Recuerda: todo lo que llevas contigo, vuelve contigo (y al contenedor correcto) Cuidemos nuestros espacios naturales

Rediseñar envases para reducir peso y volumen sin comprometer la
protección del producto.
Sustituir materiales difíciles de reciclar por alternativas más aceptadas
en las plantas de tratamiento.
Establecer circuitos internos de reutilización de cajas, palets u otros
elementos logísticos.

Durante años, muchos envases se diseñaron pensando únicamente en dos cosas: proteger el producto y llamar la atención del consumidor.
Más brillo.
Más capas.
Más plástico.
Más impacto visual.
El problema es que todo eso también generaba más residuos, más dificultad de reciclaje y más impacto ambiental.
Por eso resulta especialmente interesante ver cómo cada vez más empresas empiezan a apostar por algo que hace apenas unos años parecía reservado a nichos muy concretos: el Ecodiseño.
La reciente iniciativa de Just Eat Takeaway lanzando en España una nueva gama de envases sostenibles con recubrimiento de proteínas vegetales es un ejemplo muy claro de hacia dónde se dirige el futuro.
Y no, no hablamos únicamente de cambiar un material por otro.
Hablamos de repensar completamente cómo diseñamos los productos desde su origen.
Muchas veces asociamos sostenibilidad únicamente con reciclaje. Pero la verdadera transformación empieza mucho antes, en la fase de diseño.
Ahí es donde el ecodiseño cambia las reglas del juego.
Porque un producto bien diseñado:
Y lo más interesante es que cada vez más empresas entienden que esto no es solo una cuestión ambiental.
También es innovación, eficiencia y posicionamiento de marca.
La sostenibilidad ya no se percibe únicamente como “hacer lo correcto”. Empieza a formar parte de la estrategia empresarial.
Y sinceramente, era cuestión de tiempo. Porque seguir diseñando envases imposibles de reciclar en pleno 2026 empieza a sentirse un poco como seguir usando un fax en una oficina ultradigitalizada.
Otro aspecto importante es que la ciudadanía cada vez presta más atención a este tipo de iniciativas.
Ya no basta únicamente con lanzar mensajes verdes o poner una hoja dibujada en el packaging para parecer sostenible.
Los consumidores empiezan a valorar:
Y esto está empujando a muchas empresas a invertir en innovación ambiental de manera mucho más seria.
La sostenibilidad ha dejado de ser un “extra”.
Empieza a convertirse en una expectativa.
La Economía Circular no consiste únicamente en reciclar correctamente cuando el producto termina su vida útil.
Consiste en pensar desde el principio qué ocurrirá con él después.
Y ahí el ecodiseño se convierte en una herramienta clave para reducir residuos y optimizar recursos.
Desde ASPLARSEM creemos que este tipo de avances son fundamentales para construir un modelo más sostenible y responsable.
Porque las soluciones ambientales más inteligentes suelen compartir algo en común: no esperan al final del problema.
Empiezan a resolverlo desde el inicio.
Y quizá esa sea la gran noticia positiva de los últimos años: cada vez más empresas entienden que cuidar el medio ambiente no frena la innovación.
La impulsa.

¡Atención, empresas, que la fecha está próxima!!
Las empresas deberán declarar los envases que ponen en el mercado antes del 2 de abril. Un paso más en la trazabilidad y control de residuos.
industriambiente.com


Buenas noticias para la economía circular. Iniciativas como la puesta en
marcha de sistemas específicos para reciclar plásticos agrícolas en Elche
demuestran que avanzar es posible.
Cuando adaptamos los sistemas a cada tipo de residuo pasan dos cosas:
♻️ aumentamos el reciclaje
♻️ reducimos el impacto ambiental
Pequeños cambios que generan grandes resultados ♻️

Hace unos días conocíamos un dato que invita tanto al optimismo como a la reflexión: cada habitante de Almería depositó una media de 14,2 kilos de envases en el contenedor amarillo durante el último año. Una cifra positiva que demuestra que cada vez existe una mayor conciencia ambiental, pero que también pone sobre la mesa una realidad incómoda: todavía seguimos reciclando con muchas dudas.
Porque sí, el contenedor amarillo no es “el contenedor del plástico”.
Y aunque parece una diferencia pequeña, en realidad cambia completamente la forma en la que debemos separar nuestros residuos.
El gran error: pensar que todo el plástico va al amarillo
Es probablemente uno de los errores más comunes en hogares, oficinas y negocios. Ver un objeto de plástico y asumir automáticamente que debe ir al contenedor amarillo.
Pero no funciona así.
El contenedor amarillo está destinado exclusivamente a envases ligeros: envases de plástico, latas y briks. Es decir, productos que han sido utilizados para contener, proteger o transportar otros productos.
Por ejemplo:
Botellas de agua o refrescos
Bandejas de alimentos
Envases de detergente o champú
Latas de conservas o bebidas
Briks de leche o zumo
Sin embargo, hay muchos objetos de plástico que NO deben depositarse ahí:
Juguetes
Cubos o barreños
Cepillos de dientes
Perchas
Utensilios de cocina
Cápsulas de café no reciclables
Objetos de plástico duro
Y aquí es donde empieza el caos silencioso del reciclaje moderno. Porque muchas veces reciclamos “con buena intención”, pero de forma incorrecta.
Reciclar mejor también es una cuestión de información
Uno de los grandes retos de la sostenibilidad no está únicamente en crear más infraestructuras o instalar más contenedores. Está en comunicar mejor.
Cuando un ciudadano duda dónde tirar un residuo, normalmente toma una decisión rápida. Y muchas veces, esa decisión termina contaminando el proceso de reciclaje.
Por eso, desde ASPLARSEM creemos que la educación ambiental y la comunicación clara son tan importantes como la propia recogida selectiva.
La ciudadanía quiere colaborar. Quiere hacerlo bien. Pero necesita herramientas simples, visuales y accesibles.
Y aquí es donde la tecnología puede marcar una diferencia enorme:
Apps municipales con información sobre reciclaje
QR informativos en contenedores y ecoparques
Sistemas interactivos de consulta ciudadana
Señalética clara y visual
Campañas digitales adaptadas a cada municipio
Porque reciclar no debería parecer un examen sorpresa de física cuántica un lunes a las 8 de la mañana.
El reciclaje del futuro será más inteligente… o no será
La transformación ambiental de los municipios pasa también por la digitalización y por una gestión más inteligente de los residuos.
Los ayuntamientos ya no solo necesitan contenedores: necesitan herramientas que ayuden a informar, educar y conectar con la ciudadanía en tiempo real.
Cada pequeño gesto suma, sí. Pero cuando miles de personas reciclan correctamente gracias a una mejor comunicación, el impacto se multiplica.
Y quizá ahí esté la clave.
No se trata solo de reciclar más.
Se trata de reciclar mejor.
Porque un envase mal separado no desaparece mágicamente por tener buenas intenciones. Y el planeta, lamentablemente, no dispone todavía de botón de “deshacer”.

En el contexto de la Semana Europea de Prevención de Residuos (EWWR), desde el Departamento de Sostenibilidad, Agricultura y Medio Natural, en colaboración con la Universidad del País Vasco, la Diputación Foral de Álava le invita a participar en la Jornada de Trabajo que se llevará a cabo los días 22 y 23 de noviembre en el Salón de actos de la Escuela de Ingeniería de Vitoria-Gasteiz UPV/EHU.
El Observatorio de Residuos liderado desde la Diputación Foral de Álava es una herramienta pionera y referente para la información y conocimiento en materia de residuos. Debe entenderse como brújula del Plan de Prevención y Gestión de Residuos Urbanos de Araba-Álava (PRU2030) y como dinamizador y punto de encuentro de todos los agentes implicados con quienes queremos compartir el trabajo realizado para construir conjuntamente análisis, diagnósticos y nuevos escenarios de acción.
Conocer los datos, cuántos residuos generamos, qué se está haciendo desde las entidades públicas, qué percepción tiene la sociedad sobre la gestión de los residuos, nos aporta criterios para replantear hábitos y optimizar servicios.

El pasado dia 30 de noviembre, tuvo lugar la entrega de los premios del Concurso IDEAS, durante la celebración de la Jornada de Formación de ASPLARSEM.

Los pasados días 29 y 30 de noviembre de 2022, tuvo lugar en la Jornada de Formación de ASPLARSEM en A Coruña, en el Auditorio de la Fundación Barrié, por gentileza de la Fundación Barrié y de SOGAMA. La jornada tenía por título: PRODUCTIVIDAD, EFICIENCIA Y CALIDAD DEL RECICLAJE, EN EL ÁMBITO DE LA NUEVA LEGISLACIÓN