Soporte para Asociados✦

Evitar el envase de un solo uso reduce emisiones, consumo de agua y de recursos, pero la proporción de envases reutilizables sigue siendo pequeña. Un proyecto europeo acaba de poner cifras a lo que hace falta para cambiarlo.

Qué es BUDDIE-PACK

Es un proyecto de Horizonte Europa coordinado por el centro técnico francés IPC, que se desarrolló entre septiembre de 2022 y mayo de 2026. Abordó toda la cadena: diseño, materiales, pruebas de durabilidad y seguridad, investigación con consumidores, modelos de negocio y pilotos en restaurantes, comida para llevar, bandejas de supermercado y rellenado, según recoge CORDIS. La UE generó casi 80 millones de toneladas de residuos de envases en 2023.

Lo que funciona

El proyecto concluye que el envase reutilizable puede ser técnicamente viable, seguro y reciclable, y que el lavado industrial y la reutilización son posibles. En un piloto de comida para llevar se lograron tasas de devolución de hasta el 99,2 % en bandejas.

Lo que no es automático

Los beneficios ambientales y económicos dependen de la durabilidad, la eficiencia del lavado, la logística y la tasa de devolución, por lo que cada sistema debe evaluarse caso por caso. Las barreras principales siguen siendo la aceptación del consumidor, el temor a la contaminación del producto y la logística.

Qué implica para la cadena de reciclaje

Un envase reutilizable que llega al final de su vida debe ser reciclable. Por eso el ecodiseño y la información de las plantas sobre qué materiales se recuperan bien son determinantes para que reutilizar y reciclar se complementen y no compitan. También influye en la decisión de compra: el consumidor tiene que entender qué hacer con cada envase.

¿Quieres contribuir con la experiencia de las plantas a este debate? Conoce cómo asociarte a ASPLARSEM.